Reflexión: La Vasija y la Luz

A veces, nosotros queremos recibir más luz de la que nuestra vasija puede recibir.

A veces, nosotros creemos que nuestra vasija está preparada para recibir tanto nivel de luz, pero por no saber cuáles son nuestros límites, esa vasija puede ser destruida; pues la luz puede venir con potencia y tal vez la vasija pueda frenar esa luz la primera, segunda, tercera, hasta que llegará a tal nivel de luz que la vasija no va a poder soportar más la fuerza de la luz que quiere entrar. Y ahí es cuando la vasija no va a soportar, la luz va a penetrar y va a destruir la vasija.

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Perder el miedo al espacio en blanco.